«El estreno de Ruchare ofrece una inmersión en la tradición oral leonesa a través de un documental y un disco únicos»
¿Cómo contaros esta historia?. Todo comenzó a mitad del cuento, o al menos yo fui consciente de que había empezado algo ya bien entrado en la aventura, aunque en realidad el verdadero origen de todo fue mucho antes, cuando la cocina era el mundo. Porque hubo un tiempo en que la cocina era el mundo, no era como ahora, que han empezado a desaparecer y se van confundiendo en una niebla borrosa. No. En aquel momento la cocina era el centro del universo, allí se cocía todo, en ella se fraguaban las historias, en ella se contaban, y de ella partían todos los caminos. Yo conocía un buen puñado de ellas, y en muchas me guardaban siempre una silla. Por eso, con unos aparatos prestados muy rudimentarios, di en empezar a grabar una serie que hubo de llamarse precisamente así: «Una silla en mi cocina». Sólo vio la luz un capítulo, este que os dejo aquí. Pero no es que cejáramos en el empeño, es que la cosa se fue transformado poco a poco en lo que hoy aquí os venimos a presentar: RUCHARE, no sólo un documental sobre el fenómeno de la tradición oral, sino que es todo un universo, puesto que en derredor de él orbitan pululantes un puñado de trabajos que irán viendo la luz de a ratos. Hablo en plural, porque casi desde el principio me acompaña en la aventura Ismael Aveleira cámara en mano. Cámara y lo que no es cámara. Pero bueno, no me voy a liar con eso, que podéis enteraros de ello en la publicación que vamos a presentar este próximo viernes 11 de abril a las 20:30 horas en el Teatro Albéitar. Proyectaremos el documental, hablaremos supongo de lo que tengan a bien los presentes, y podréis llevaros a casa la publicación (incluye el docu, un disco de música, y una serie de videos con muchos de los temas, este es uno de ellos). En el trabajo aparecen grandes músicos de la tradición como Maxi, tamburitero de Rabanal, Salvador, a buen seguro uno de los últimos depositarios del antiguo estilo de tocar el «Baile del pais» con el curdión, Aurorina, la mi güelina, Benilde, Nemesio, gaitero de Torrestío, Domingo Sutil, una voz mágica del Bierzo, Beles y Maxi el grillo de Casetas, etc… ¡Qué os voy a decir de ellos!, para mí son amigos, pero en cualquier caso sabios maestros de su arte… Si queréis ir a echar un ojo podéis haceros con las entradas en Músic Center (plaza mayor de León) y en la Cervecería Céltica (c/Cervantes), o en taquilla media hora antes de la proyección. Estará por allí además de Isma y un servidor, Víctor M. Diez, que ha participado con su pluma en el disco. No me quiero alargar mas que ya he sobrepasado todo lo razonable… otro día os cuento más, pero no deberíais perdéroslo.
Los responsables de su producción, el estudio de creación Lughan y el colectivo Música con tsume, hacen público «Muria», un cortometraje experimental con tintes antropológicos realizado por Ismael Aveleira y Marina Díez, con música de Rodrigo Martínez. Tras su estreno en el año 2021 en la Alfred Sküll Art Gallery (Gante, Bélgica) fue seleccionado en decenas de festivales, recibiendo diversos premios internacionales. Ahora, este excepcional trabajo de unos 4 minutos de duración, se hace público a través del canal de Vimeo de Lughan. Nosotros aquí os lo dejamos para el que quiera echarle un ojo, y os recomendamos que hagáis uso de unos buenos cascos o altavoces puesto que su sonido así lo requiere. Una pieza experimental incardinada en el género del videoarte.
Nuestra querida cinta «La voz y el martillo», la película antropoética y musical sobre el universo del trabajo que hicimos venir a este mundo en el año de 2022 Ismael Aveleira, Víctor M. Díez y un servidor, ha sido seleccionada por la Seminci (67 Semana internacional de cine de Valladolid), y será por lo tanto presentada en la vallisoletana Sala Fundos (Plaza Fuente Dorada), el próximo miércoles 26 de Octubre a las 22:00 horas. En